Nos falta el agua, pero nos abunda la solidaridad

Yeiron Daniel es un ejemplo de sobrevivencia, es un ejemplo de esos niños a los que las eventualidades les caen en las manos y como por instinto, solo les hacen frente, sin ser conscientes de que están luchando. Pese a que la vida es dura, la solidaridad no mengua.

Yeiron llegó cargando 9 litros de agua en botellas de refresco, desde su casa hasta el patio de la casa de Ubil Méndez, un hondureño que vive en Estados Unidos y quién de forma solidaria le ha prestado su casa en La Unión, Vallecillos a don Licho, mi tío.

Mi familia y yo que llegábamos de visita hasta donde “tío Licho”, entramos en desesperación al saber que no había agua ni para beber, ya que durante la Semana Santa la comunidad tenía escasez de agua debido a la baja en las afluentes naturales de donde se extrae este bien común. Y sumado a ello, había diversas tuberías rotas, que a nivel de autogestión la comunidad debe arreglar para asegurar el suministro.

Desde la casa de Yeiron hasta donde Ubil el camino solo es “cuesta arriba” (como su realidad), casi un kilómetro de distancia en una subida que parece interminable para quienes en la ciudad solo caminamos 15 minutos al día… En el hogar de Yeiron los recursos económicos son escasos, su padre es una persona con discapacidad debido a una afección física en la columna que le impide trabajar, con mucho esfuerzo la familia logra sobrellevar la crisis económica que en las comunidades cafetaleras se agudiza una vez que pasa la temporada de cortas de café.

Fotografía de Yeiron con mi sobrino mientras almorzaban.

Yeiron tiene 11 años y es la mitad de grande que mi sobrino que vive en la ciudad y que también tiene 11 años. Nos contó que él había cargado de la montaña al pueblo; unas 400 libras de café (4 quintales) a una señora de la comunidad, para lograr ganarse unos 120 lempiras (casi 6 dólares), A quien no parece que el trabajo del campo y la alimentación deficiente no impacta en el desarrollo de los niños, es que no sabe de precariedad y nutrición.

Conocimos al Yeiron solidario y no al “niño tremendo” como dice su familia porque él es hiperactivo; sin saberlo, este niño alegre y platicador, junto a su familia, nos regalaron el bien más preciado que como humanos podemos aún poseer, agua.
Como dice mi madre, quien también es oriunda de Vallecillos y que hace esfuerzos enormes por volver cada tanto al pueblo que mi abuela amaba, “no cabe duda que no da el que tiene, sino el que quiere y quien desde la abundancia de su corazón comparte” y este es un claro ejemplo.

“El peque” nos contó que tuvo una hermanita que murió a los 20 meses de vida, debido a la “basca” (vómito) y diarrea; sucede que en esta Honduras las enfermedades diarreicas son mortales para las y los niños, hace 10 años era una de principales causas de muerte para los menores de 5 años. En las comunidades rurales donde la industria extractivista e hidroeléctrica contamina cada vez más las fuentes de agua, las enfermedades diarreicas y cutáneas son persistentes.

Una de las quebradas de Vallecillo con carencia de agua.

Vallecillos es un municipio de caficultores y agricultores por excelencia, y aunque aún hay fuentes de agua que se mantienen limpias, pese a que en Agalteca, un pueblo cercano, hace poco hubo una mina de extracción de óxido de hierro que dejó más daño que ayuda; por esta razón, los bienes hídricos como el agua limpia cada vez son menos.

Aquellas 3 botellas con agua nos mostraron el cariño y la solidaridad de la familia de Yeiron, y nos recordaron los privilegios que tenemos, que poco apreciamos y que incluso pocas veces compartimos. Y no hablo del acceso al agua únicamente.

Fotografía de mis sobrinos y Yeiron mientras jugaban UNO.

Las niñas y niños citadinos de mi familia conocieron a un nuevo amigo, que se quedó a compartir churritos con nosotros, que aprendió a jugar UNO con quienes la tecnología y a veces el ocio en las ciudades nos obliga a buscar “tiempo de calidad en familia”, como si estar juntos no fuera un bendición por sí misma… Yeiron llegó en los siguientes días, y con él tortillas recién hechas, el agua que gracias a Dios bajó de la montaña y ya no de su espalda y definitivamente con él, también siguió llegando para nosotros una enorme lección de vida.

La vida, no siempre es mágica para todos, pero hay quienes con todo en contra se levantan y lo intentan, el sistema en que vivimos les llama a estas personas resilientes, cuando en realidad son sobrevivientes de la desigualdad y la injusticia social. Yeiron a sus 11 años trabaja y estudia para aportar en su familia, son los únicos en su comunidad que no tienen energía eléctrica, por no poder pagar un “pegue de luz” y el servicio cada mes.

No, su familia no es digna de lástima, es merecedora de todo mi agradecimiento y admiración, nos regalaron vida, nos regalaron hospitalidad, nos regalaron amor de cristianos y un recordatorio de que debemos contar estas historias de amor, empatía y lucha, porque a esta Honduras cada vez más desesperanzada, le hace falta recordar que sólo unidas y unidos podemos transformar nuestras realidades.

Es fácil romantizar la desigualdad y no enfocarnos en la vulneración de los derechos fundamentales de miles de familias como la de Yeiron, a quienes, con una persona con discapacidad, el Estado les ignora y no les brinda oportunidades, ni asistencia. Sin embargo, tampoco puedo con este escrito, eclipsar la riqueza en el corazón de Yeiron y su gente.

Si te gustaría colaborar con Yeiron y su familia, por favor comunícate con nosotros.

Por Pamela Sánchez/ Periodista

“soy mujer, feminista y activista comunitaria, creo en el poder de las personas para generar cambios en sus vidas y en sus entornos; y que una Honduras diferente es posible”

Un posible fraude en las elecciones primarias, ¿aún hay esperanza para Honduras?

Históricamente las elecciones en Honduras han sido mencionadas por los actos de corrupción en su proceso de desarrollo y escrutinio, sin respetar los votos de los ciudadanos. ¿ Serán las elecciones internas de 2021 la excepción?

El pasado 14 de marzo en medio del caos de la pandemia por COVID-19 y las secuelas que dejaron los huracanes ETA y IOTA, se celebraron en Honduras, las elecciones primarias para elección popular de alcaldes, diputados y presidentes. Lo que me llama la atención es toda la movilización que se generó sin miedo al contagio del latente COVID-19 y, miles de personas salieron a votar.

Créditos fotográficos: Contracorriente

Últimamente con el alcance de las redes sociales que se han revuelo denunciando el fraude en las actuales elecciones internas, pareciera que toda esperanza de un proceso electoral limpio y transparente se ha extinguido; que todo principio ético ha desaparecido de la conciencia ciudadana, lo que ha provocado profunda decepción y frustración, especialmente en la juventud hondureña que paradójicamente en esta ocasión salió a votar masivamente.

 Sin embargo, tengo la certeza que no todo está perdido; la ciudadanía no es quien ha fallado, es la clase política hondureña la que ha utilizado a cierto sector de la población para el alcance de sus intereses particulares, de ahí la enorme cantidad de activistas políticos que anhelan una oportunidad en un puesto estatal.

El pueblo hondureño ha sido víctimas de la manipulación, la falta de educación política, el tradicionalismo y las malas costumbres del modelo de elecciones que resultan en un fraude descarado y en ocasiones hasta poco inteligente con el sobre registro de votos muy por encima de la carga electoral.

Créditos fotográficos: Elecciones HN 2021

Esta frustrante realidad que estamos viviendo al ver a las personas que votan por candidatos corruptos, narcotraficantes y malvados; nos muestra la urgente necesidad de formación política, ideológica y ética de la que carecen los hondureños, especialmente a la juventud, quienes deberían de poder ejercer su derecho al voto de manera informada, crítica y en consciente valoración del candidato o candidata a elegir y no por color político o por un favor que al fin sale más caro para el país.

Es tiempo de elegir a nuevos líderes y lideresas jóvenes que tengan la suficientes valentía para hacerle frente a un sistema político fallido y viciado; que luchen en todo momento por garantizar los derechos humanos de las y los hondureños y dar atención a las necesidades prioritarias de la población.

Nos incumbe la responsabilidad de facilitar a la sociedad, lo que significa la lucha de los pueblos, con ética y siempre en la búsqueda del bien común, para transformar las viejas estructuras del sistema político que la sociedad generacionalmente ha practicado en el país, ya es tiempo de intentar una nueva Honduras.

Yo estoy segura de que podemos mirar el futuro con optimismo, que podemos generar cambio con nuestra participación activa, con el voto, con nuestro trabajo de base y la transformación política personal para seguir transformando a nuestras comunidades, especialmente a las juventudes rurales que carecen de información y conocimientos de la realidad que vive el país en términos democráticos, yo sí creo que aún hay esperanza.

«Por Wendy Nóchez_ Activista social, indígena feminista y estudiantes de derecho. Políticamente correcta, ideológicamente insurrecta.».

Edición: Equipo de Ayudando a Honduras

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Hondureños migrando en caravanas producto de la pobreza y la violencia

La primera caravana de migración forzada[1] de hondureños al inicio del 2021 ha tenido muchos sentimientos de indignación al ver que la población hondureña abandona el país obligadamente y fue fuertemente reprimida con gas y palos por elementos policiales en nuestro vecino país de Guatemala.

Para una mejor comprensión, en este artículo se realizará una breve introducción sobre el surgimiento de las caravanas de migrantes. Desde los inicios de la humanidad, los seres humanos migran en grandes éxodos y flujos que integran y determinan la historia y nuestra decencia humana. Sin embargo, el fenómeno de las migraciones no es malo, más bien es reconocido como un proceso fundamental en la vida de los seres humanos, pues forma parte de los diferentes desarrollos socio culturales, económicos y políticos en todo el mundo. Así que debemos de entender que cualquier persona puede migrar por cualquier motivo, mediante una elección tomada libremente para cambiar su lugar de residencia, ya sea de manera permanente o no, pero también muchas son obligadas a hacerlo forzadamente y hay que respetarlo.

Sabemos que la migración forzada puede estar determinada por distintos factores; sin embargo, en este artículo abordaremos únicamente como la pobreza y la violencia expulsan a miles de familias hondureñas en busca de refugio, esperamos en breve hablar de la corrupción, la falta de gobernabilidad democrática, el cambio climático entre otros factores que también son parte de estas expulsiones.

El Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), detalló que hasta noviembre se registran 3 mil 100 homicidios, proyectando una tasa del 40 por ciento por cada 100 mil habitantes para cerrar el año 2020. Aunque esta tasa haya tenido una breve reducción a comparación del año 2019, no deja de ser alarmante.

La violencia es uno de los principales problemas sociales que afecta drásticamente la integridad del individuo y la sociedad. En el caso de Honduras la violencia armada provocada por las maras y pandillas en las peleas del control territorial es una de las principales causas que expulsa a las personas de sus hogares. Así como otros tipos de violencia intrafamiliar que son muy comunes y afectan en su mayoría a las mujeres, sumando a ello la violencia contra las personas de la diversidad sexual, la persecución políticas entre otras formas violentas que sufren las poblaciones más vulnerables y para prevenir las consecuencias del conflicto armado, especialmente la consecuencia irreversible de la muerte, muchas familias son obligada a salir del país, provocando el abandono obligado de residencia habitual y buscando entrar en otros países, para el caso la caravana que se dirige a los Estados Unidos principalmente.  

El segundo factor es la pobreza, no se puede obviar que tanto la violencia como la pobreza están relacionados.  Es importante pensar cómo las limitaciones y desigualdades económicas afectan a las personas más pobres, obligados a situaciones terribles de hambre, falta de salud, falta de educación, vivienda, trabajo digno entre otros., lo cual sumado a las limitaciones económico-financieras del Estado hondureño y los desastres naturales de los dos recientes huracanes que dejaron a miles de familias sin hogar, se convierten en un cúmulo de razones para huir del país y buscar supervivencia.

Muchas personas que se suman a las caravanas de migrantes se van para combatir este problema fundamental de la pobreza que viven a diario; por tanto, las migraciones han sido permanente en nuestro país, las personas salen con la idea de encontrar un trabajo que les permita obtener los ingresos suficientes para la subsistencia de su familia y cambiar esa realidad de miseria que están viviendo en el país.

Para finalizar esta reflexión invitamos a los lectores que se informen para no seguir generando xenofobia (odio contra los migrantes), pues las desigualdades económicas, los precarios espacios laborales e informales, el desplazamiento forzado por razones políticas o de violencia armada e intrafamiliar, es un problema muy grande que se vive en toda la región y nadie está excepto a ella.

Redacción: Rene Diaz y Gisela Soriano


Referencia: [1] Migración forzada: cuando el migrante parte de su lugar de residencia por situaciones que amenazan su vida o en contra de su voluntad.

Desafíos de los estudiantes rurales en Honduras en tiempos de pandemia

Las diferentes formas en que la pandemia (1) afectó el sistema educativo en Honduras, a sus colaboradores y beneficiarios, tuvo mucho impacto en las formas de desarrollar los espacios de educación de forma dinámicos y eficientes para el aprendizaje, especialmente la investigación y laboratorios.

En este artículo vamos a reflexionar sobre los desafíos principales que han enfrentado los estudiantes en Honduras para acceder a la educación, especialmente los que se benefician del sistema público. Partiendo de la realidad que ya se estaba viviendo en los últimos 10 años en el país, la educación pública no ha tenido grandes avances en innovación para la enseñanza, el uso de la tecnología, por ejemplo, el país entero ha sido deficiente por la falta de recursos económicos, las políticas públicas, la transparencia y la voluntad política para transformar la educación. Es triste ver que algunos docentes no tienen la formación para el uso de herramientas digitales o no tienen acceso a ella. Cuando llega la pandemia y las escuelas comienzan a cerrarse los más afectados fueron los alumnos que viven en el área rural y por supuesto los profesores que no estaban preparados para una enseñanza en línea y la falta de recursos tecnológicos, como el acceso a internet, afectó drásticamente.  

En los alumnos que tuvieron que abandonar la ciudad y regresar a las comunidades rurales, se enfrentaron a fuertes desafíos de acceso a educación por la falta de conectividad;  pero también hablemos de los roles de género, las chicas ayudando a sus madres en la cocina el día todo, los chicos al trabajo de campo con sus padres y eso implica una limitación de tiempo para estudiar o presentar sus tareas a tiempo o incluso saber lidiar con esa dinámica de trabajo y estudios al mismo tiempo y de forma virtual, incluso los espacios no aptos para estudiar porque algunos viven en pequeñas casas donde no cuentan ni con un escritorio, ni computadoras o energía eléctrica…en resumen todo esto ha conllevado al aumento de la deserción escolar y aumento de las tasas de analfabetismo en el país. 

Otro punto importante para reflexionar es el riesgo social en el que ya se encontraban muchas familias y con la llegada del COVID-19 muchos perdieron sus empleos o fuentes de recursos financieros para la sostenibilidad de las familias. Empeorando la situación se suma la crisis de los huracanes ETA e IOTA (2), multiplicando el impacto negativo en los estudiantes que dependían de sus trabajos para pagar sus gastos y poder estudiar, muchos padres y madres de familia quedaron desempleados, sin recursos para comprar una computadora o pagar un plan de internet y millones de familias perdieron todo lo que tenían, casa, carros y todos los medios de subsistencia.

En resumen, el año 2020 fue de muchos desafíos y en este año 2021 que estamos iniciando los estudiantes siguen enfrentándose a retos aún más grandes con los escenarios que se viven en el presente y el futuro de la educación pública en el país. Los escenarios de la educación tienen mucha incertidumbre porque no hay planes concretos o proyectos por parte del gobierno para reconstruir las escuelas pérdidas, para darle herramientas y acceso a internet a quienes no tienen y peor aún la reapertura segura de las aulas de clases. 

Agradecemos por leernos, comentarnos y compar

  1. Organización Mundial de la Salud: Enfermedad por COVID-19. consultado el 10/01/2020. https://www.paho.org/es/tag/enfermedad-por-coronavirus-covid-19#:~:text=La%20caracterizaci%C3%B3n%20de%20pandemia%20significa,un%20gran%20n%C3%BAmero%20de%20personas.
  2. BBC: Huracanes Eta e IOTA: Crisis humanitaria en Centroamérica https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-55479861

Un artículo escrito por Gisela Hernández y Rene Díaz

Una mirada a la población LGBTIQ migrando en Centroamérica

Las relaciones entre personas del mismo sexo no son reconocidas legalmente en 4 de los 5 países de Centroamérica, aunque no son penados con muerte o cárcel, puede conducir a una vida llena de inseguridad, por la discriminación, estigma y presión social sobre las personas LGBTIQ[1] debido a su orientación sexual o identidad de género que es mal visto según la sociedad y las autoridades que gobiernan estos países, puesto que no hay leyes que los proteja y garanticen sus derechos humanos. Debido a estos problemas sociales contra la sexualidad de las personas, trae consigo graves consecuencias, una muy importante que discutiré en este artículo es la migración de las personas LGBTIQ, las cuales son forzadas a migrar regular o su mayoría irregularmente, en busca de refugio en otros países para proteger su vida, donde se les respete su forma de vivir conforme a su propia identidad de género u orientación sexual.  

Las migraciones de la población LGBTIQ como cualquier otra migración de personas tienen similitudes; no obstante, presentan algunas características distintivas por los diferentes motivos que estas personas se ven obligadas a desplazarse en su propio país o migrar al extranjero. Esas particularidades no son simplemente como cualquier otra persona que lo haga para mejorar sus condiciones económicas o reunirse con sus familiares; por tanto, en la mayoría de estos países no se respetan ni se defienden los derechos a vivir con una identidad de género o una orientación sexual distinta a la heterosexualidad que ha sido normalizada, cual trae perjuicios contra quienes son diferentes, he aquí una diferencia significativa.

Las personas diversas se enfrentan a altas brechas de discriminación provocadas desde el predominio y reproducción de un sistema de sexo, género y heterosexismo como un paradigma cultural que provoca discriminación y exclusión. Entre otras formas de violencia que enfrenta esta población son las amenazas constantes por su sexualidad, persecución política a los defensores de los DDHH pertenecientes a esta comunidad, los crímenes de odio por la lesbofobia, homofobia y transfobia, persecución y malos tratos por los policías y funcionarios públicos, estos últimos lo hacen peor aún porque son quienes deberían de defender la vida e integridad de estas personas y lastimosamente se vuelven en su contra. Cabe mencionar que muchas de las personas migrantes vienen de hogares desintegrados y en algunos casos echados de su casa por su propia familia, cuando revelan su orientación sexual o identidad de género, es cuando son expulsados.

Otra mirada de la migración LGBTIQ en Centroamérica es el cumplimiento de los Estados para garantizar en primer lugar que las personas no tengan que verse obligadas a migrar y las que lo hacen puedan tener condiciones dignas en los países que son receptores de personas migrantes, señalando que el país que recibe el mayor número de migrantes en esta misma región es Costa Rica[2], por ser único en la región de garantizar los derechos a estas personas a través de diferentes leyes y políticas públicas incluyentes, este país en mención de la región pero hay un número que podría ser hasta mayor de las personas que migran a México, Estados Unidos y a  otros países de Europa, de los cuales tengo conocimiento que son los preferidos para miles de Hondureños que tienen las posibilidades de comprar un boleto de avión y viajan a pedir asilo en esos países.

Todavía hay grandes brechas de desigualdad para estas personas, principalmente para quienes migran, hace falta que los países puedan crear una gobernanza regional para el cumplimiento de los derechos laborales de las personas migrantes, la cual puede ser alcanzada con un gobierno efectivo, transparente y participativo que genere políticas públicas a favor de la diversidad sexual e identidad de género. Si los gobiernos ponen prioridad al respeto de la diversidad, permitirán asegurar el respeto de los derechos humanos y laborales de estas personas que son desplazadas o han migrado forzadamente y necesitan tener un trabajo digno, medios de vida, seguridad social, donde se respeten sus derechos humanos y sus libertades sin restricciones en la región. 

Escrito Por Rene Díaz Bonilla


[1] Los términos GBTIQ hace referencia a los términos; lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersexo y queer.

[2] Según un estudio Análisis Cualitativo: “Necesidades de las poblaciones LGBTIQ en desplazamiento forzado – Costa Rica”, Costa Rica, 2019.

ABUSO SEXUAL CONTRA LAS MUJERES EN HONDURAS ENTRE PANDEMIA Y HURACANES

Honduras llega al octavo mes en situación de confinamiento; más de 90 países están en la misma situación y alrededor de 4, 000 millones de personas se refugian en casa ante el riesgo mundial de contagio de la COVID-19.[1] El confinamiento se trata de una medida de protección de la vida; pero conlleva otro peligro mortal, ante el que son las mujeres las mayormente expuestas. En este tiempo de encierro se ha visto como aumenta otra pandemia, una que crece entre las sombras y el silencio: la violencia sexual contra las niñas, niños, adolescentes, jóvenes y principalmente contra las mujeres.

La violencia sexual va en aumentado, en las comunidades rurales y las zonas urbanas más pobres, donde las mentes abiertas, el poder de decisión de las mujeres, y la autonomía de los cuerpos, siguen siendo una utopía. Tierra adentro (rural), la violencia sexual (entiéndase esta, como la constante en todas las violencias), se vive “en vivo y a todo color”, cada día los actos de violencia que ocurren, quedan impunes y el falocentrismo gobierna como un dios. Históricamente el poder masculino sobre el cuerpo de las niñas y mujeres ha dominado e impuesto roles de género que perpetúan la violencia y la desigualdad; la pandemia y el confinamiento han puesto en evidencia la veracidad de esta afirmación.

Los casos de abuso sexual durante la crisis de la COVID-19 en Honduras, han aumentado de forma alarmante, el Centro de Derechos de las Mujeres (CDM) contabiliza un total de 80 casos de violación sexual en niñas y mujeres, sólo de marzo a octubre de 2020.[2] Las sobrevivientes de violencia sexual conviven con sus violadores en casa, en su comunidad y ahora en los albergues. El confinamiento y la impunidad, el hacinamiento y la falta de planes de asistencia humanitaria con enfoque de género, ha facilitado a los agresores el medio para perpetuar más violencias contra las mujeres.

Hace unos días la DINAF recibió la denuncia de al menos 3 casos de violaciones dentro de los albergues habilitados para las personas que han quedado damnificadas ante las inundaciones generadas por los huracanes Iota y Eta. Pero, la DINAF no alcanza en muchos casos, no llega hasta las comunidades más lejanas, por ejemplo, las de zonas rurales, más alejadas de la urbanización.

Ayudando a Honduras, conoció del caso de una niña de 7 años, abusada sexualmente por un pedófilo denominado “hermano de la iglesia” , aunque la abuela de la niña logró evitar que sucedieran cosas peores contra la pequeña, al percatarse de lo sucedido, saco fuerzas para encerrarlo en un cuarto y mantenerlo detenido al agresor desde el lunes hasta el miércoles que fueron a denunciarlo a la policía y la abuela con la niña pudieron presentarse a los juzgados. Esa dificultad de no tener acceso a la justicia, de no contar con una posta policial se complicó con los huracanes IOTA y ETA, pues las comunidades quedaron incomunicadas y la familia debió esperar a que el caudal de los ríos bajaran para interponer la denuncia en la posta policial del centro de Jutiapa.

Para está niña no hubo “profilaxis contra el VIH”, no hay asistencia psicológica y medica cercana y por supuesto hay un enorme temor para ella y su familia ante posibles represalias, hasta por contar “su versión” para la para autoridades.

Aunque el violador fue capturado, pero la presión hacia la familia y los comentarios después de lo ocurrido en la comunidad, además del abuso sexual hacia la niña, uno de los actos más repugnantes que como sociedad podemos perpetuar en conjunto. La falsa moral busca inmovilizarnos, como en este caso, los comentarios de “el señor es religioso, déjelo libre y ponga todo en las manos del Señor” o la presión entre las familias con consejos como “dejemos esto en silencio y no lo denuncie”, “perdónelo por la mamá” y en definitiva, la más grotesca presión hacia la familia, “búsqueda de culpabilidad en la víctima” con comentarios como “la niña tuvo culpa por no gritar y decir que la estaban violando”“esa niña es la caliente”, “una buena castigada es lo que quería para que deje de caliente”, “es varonera, por eso le pasan esas cosas”.

“Honduras es uno de los peores países para ser mujer”, y se puede ver reflejado en la realidad que viven las mujeres que residen en las zonas rurales, la cual es precaria, difícil y VIOLENTA al máximo nivel.  

“Seguimos luchando y resistiendo porque darnos por vencidas no es opción”, pero la suma de crisis por pandemia y una catástrofe por Huracanes, es realmente duro de sobrellevar. La foto de los albergues y el triste “paisaje” de mendicidad en las calles, tiene rostro de niñas, niños y mujeres.


Créditos fotográficos: Jorge Alexander M.

ES URGENTE QUE LA JUSTICIA, LA ATENCIÓN EN SALUD Y LA GARANTÍA DE DERECHOS TAMBIÉN LLEGUE A “LAS DESCALZAS; TAMBIÉN SEA PARA TODAS”.


[1] ONU MUJERES, ver reporte en: //www.unwomen.org/es/news/stories/2020/4/statement-ed-phumzile-violence-against-women-during-pandemic//

[2] Centro de Derechos de las Mujeres (CDM) ver reporte en: http://derechosdelamujer.org/project/2020/

Juventud en un Mundo Disruptivo.

Semillas en tierra fértil han brotado,

Tomando fuerza con raíces esparcidas.

Traen el germen de los diversos talentos.

Cultivadas en la cuna de la tecnología,

la innovación y los desafíos.

Inflexibles ante las guerras, la violencia y la pobreza.

Sus ramas esparcidas para forjar fuerzas resilientes,

para inspirar en mareas incontenibles,

la edificación de un mundo mejor.

La juventud está aflorando,

encendiendo los luceros de un nuevo amanecer.

Esparciendo su aroma por el universo,

donde las fronteras son invisibles.

La juventud se puso alas y emprende el vuelo.

revolotea y zarpa hacia nuevos horizontes.

donde reina el bien común y la hermandad.

Esta juventud que enarbola,

el estandarte de cólera del pueblo,

dispuestas a morir en el intento,

ante la represión de las dictaduras,

y de la persecución política.

Y a pesar de todo siguen adelante,

no podrán callarnos… no podrán vencernos.

Nuestra fuerza es disruptiva al sistema.

Ya no existen excusas,

no hay espacios para la indiferencia.

Los pretextos se escurren en las grietas,

no previstos, desaparecen lentamente,

como el sol cuando llega la alborada.

Arden las antorchas, claras y sedientas,

y el cielo imponente engendra sueños,

para ultimar la tiranía, desde la punta de los sueños.

Y los besos serán… sólo cosas transitorias,

entre el mundo que muere y el que nace,

en la escabrosa Patria… de mentiras.

Porque ya no volverá a amanecer…

sin nuestro grito de rebeldía.

Rene Díaz es estudiante de Economía, fundador de Ayudando a Honduras y Co-funder de PazArtistas.

Dedicado a la juventud en el marco del Día Internacional de la Juventud, ¿Que significa para ti el compromiso juvenil?

#juventudes #juventud #youthDay #ayudandoahonduras

Hondureña estudia con beca en Costa Rica

Hoy te presentamos a Beranyoly Rodríguez, una jovencita de 27 años de edad, hondureña, creció en el municipio de Jutiapa, en la comunidad rural “Diamante de Sion”. Nos comentó que es hija orgullosamente de campesinos muy trabajadores que la han apoyado siempre. Y es madre de su pequeño hijo William Rodríguez de 8 años de edad.

Beranyoly estudió un Bachillerato con Orientación en Bienestar Rural en el Sistema de Aprendizaje Tutorial (SAT), en el 2010 en su comunidad, y en el 2012 se mudó a la ciudad de La Ceiba para estudiar una ingeniería en El Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA), ese sueño fue realizado con mucho esfuerzo personal y apoyo de personas muy cercanas, además de tener una beca de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), estudios que terminó en el 2017 como Ingeniera Forestal.

Mientras era estudiante y gracias al profesor. Julio Lino, empezó a trabajar, apoyando como técnico de campo y responsable de una investigación con la subvención Gestión de Conocimiento, que coordina el CURLA, en base al proyecto de Adaptación al cambio climático en el sector forestal (CLIFOR) desarrollado en Yoro, Yoro, Honduras, hasta finales del 2018 trabajó en ese proyecto.

Ella estudia una maestría sobre Manejo de Bosques Tropicales y Biodiversidad, en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), una organización internacional, establecida en 1973 con fines de investigación científica, educación de posgrado y apoyo técnico a los países, en los sectores agropecuario y de recursos naturales.

Sobre su experiencia previo a la beca.

Beranyoly en una presentación en su natal Jutiapa

A inicios del 2019 comenzó a trabajar como responsable de la Unidad de Medio Ambiente (UMA) de la Municipalidad de Jutiapa, también apoyó a la Oficina de la Mujer; en la defensa y promoción de los derechos tanto del medio ambiente como de las mujeres, en el municipio. En este tiempo empezó el proceso de aplicación para ser aceptada en la maestría en CATIE, en Costa Rica, mientras tanto también aplicaba a las becas del DAAD. Cuando la aceptaron en el CATIE, mandaron sus documentos al Programa de Becas Internacionales 2020 en Honduras, por lo que el programa 2020, la contactó y le pidieron hacer el proceso de aplicación a la beca. En diciembre del 2019 fue notificada que era una de los cinco aplicantes que habían sido seleccionados como beneficiario de la beca la cual cubría solamente los gastos de matrícula, los demás gastos corrían por su propia cuenta.

Sobre el financiamiento de sus estudios en Costa Rica.

Ella relata que buscó opciones de financiamiento, pero fue muy complicado hasta que uno de los catedráticos del CATIE le contactó para asesorarle con la aplicación de financiamiento a través de un proyecto que maneja el Programa de Bosques Tropicales del CATIE. Esta solicitud fue aceptada y fue así como se mudó a Costa Rica y empezó a estudiar la maestría en ese país desde el 2019, por un tiempo de 18 meses, que esperar terminar este año.

En CATIE al momento de aceptarte como estudiante, también te proporciona opciones de financiamiento a las cuales se pueden aplicar de forma personal.

En el caso de esta joven que aplicó a las Becas 2020 de la República de Honduras, los requisitos para aplicar al Programa de Becas Internacionales 2020 son:

1. Llenar el formulario en línea (solo está disponible cuando la convocatoria se abre).

2. Adjuntar documento como:

  • C.V. Actualizado.
  • Certificación de notas.
  • Título.
  • Identificación.
  • Ensayo sobre un tema de interés.
  • Carta de aceptación de la universidad a la que se va a asistir.
  • Carta de recomendación (laborales, si se está laborando).

Su experiencia como becaria en Costa Rica.

Imagen mientras realizaba su trabajo de campo.

Sobre su experiencia en el extranjero, Beranyoly tiene certeza que estudiar en otro país es una experiencia única y principalmente estudiar en un centro de investigación enfocado en la producción amigable con el medio ambiente y el manejo de los recursos naturales, ya que le ha permitido aprender más allá de la teoría, como conocer otras culturas y fortalecer su vínculo con el desarrollo económico ambiental.

Después de estos estudios, su propósito es poder aportar mediante metodologías, experiencias y conocimiento al manejo adecuado de los recursos naturales en su país Honduras, generando alternativas que permitan un aumento en la calidad de vida de las personas que viven en las zonas rurales, mientras que se mantiene la funcionalidad optima de los ecosistemas. Quiere seguir aprendiendo y apoyando en todo lo que esté a su alcance, para ayudar a construir comunidades más justas y sostenibles.

Siempre pensando en su municipio, nos dijo que su sueño es hacer de Jutiapa, un municipio que sirva de ejemplo en el manejo de sus recursos naturales, enfocándose en el manejo de microcuencas abastecedoras de agua a las comunidades.

Y su mensaje final, para otros jóvenes que quieren aplicar a una maestría o estudios en el extranjero, es que nunca se den por vencidos, que no apliquen a una sola beca, deben buscar más opciones de financiamiento y definir bien cuál es su propósito de vida y lo que quieren seguir estudiando, eso les ayudará a seguir el camino correcto y lograr lo que se proponen.

Redacción Rene Díaz, Ayudando a Honduras, «conectando personas» 

#experiencias #becaria #juventud #educación

El papel de las juventudes ante la crisis del COVID -19 en Honduras.

Hay miedo e incertidumbre...
Nuevos desafíos...
Los más olvidados a salvo por ahora...
El papel de la juventud...

El virus COVID-19, llegó cuando menos lo pensamos y, sin dudarlo una de las poblaciones más afectadas son los niños, adolescentes y jóvenes, no por el número de contagiados, si no por los efectos secundarios como el encierro, la cancelación de clases y la reducción de las actividades sociales que les ha limitado su libertad. En este blog de la semana queremos conocer más de cerca las voces de adolescentes y jóvenes para reflexionar y entender cómo están viviendo y haciendo frente a la crisis desde las diferentes perspectivas. 

Honduras al igual que muchos países del mundo está viviendo difíciles escenarios causados por el COVID 19, a la fecha reporta unos 15,994 casos y 471 muertes, según datos de la Universidad de Medicina de Johns Hopkins (1), quien también junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que la mayor parte de los afectados por el virus son las personas adultas y los de más avanzada edad (2).  Por lo tanto, los jóvenes ocupamos un papel muy importante para hacer frente a este problema; esta es una de las razones por las que presentamos estas voces juveniles que están incidiendo desde distintas perspectivas y enfoques diferenciados en el quehacer diario para hacer frente a un problema común.

Desde el sentir, desde su propia historia y desde sus críticas constructivas son los jóvenes quienes están generando cambios y luchando ante una pandemia de la cual no tenían ni la menor idea de cómo hacerlo y en el camino han ido surgiendo ideas, proyectos y uniendo esfuerzos para adaptarse al cambio. También hay otro gran número de jóvenes que se han estancado por completo, pues no todos tienen la misma forma de responder de forma positiva ante una crisis como la que se está viviendo. Pensando en los jóvenes que están con pocas oportunidades, los que han sido desempleados y para muchos este año el empleo o estudio era una prioridad, sin embargo, muchos sueños han sido trancados.

Conozcamos las propias experiencias que están viviendo estos jóvenes:

Nesly Gil es psicóloga de profesión, trabaja para SERSO-Honduras y es voluntaria de ayudando a Honduras.
Vive en La Ceiba, Honduras.

Hay miedo e incertidumbre.

El día 14 de abril mis labores fueron suspendidas con comentarios positivos como «en dos semanas estaremos de vuelta», si dos semanas, pues no se pensaba que esto nos llevaría más tiempo. Durante la cuarenta con mucha incertidumbre porque cientos de empresas comenzaron a despedir a sus empleados y yo no sabía si aún seguiría conservando mi empleo, tengo varios amigos que al día de hoy están suspendidos sin goce de sueldo, otros los han perdido por completo. Por mi salud mental deje de ver noticias tan seguido, pues los medios en el país, algunos son poco creíbles, y me enfoque en cómo aprovechar el tiempo en casa; termine de leer un libro que comencé el año pasado, seguí con mi rutina de ejercicios físicos y sobre todo me he enfocado a compartir más tiempo en familia.

Yo sigo mucho miedo e incertidumbre, no sé qué pasará con mi vida de ahora en adelante, sé que se vienen muchos cambios en el trabajo, el apego familias y la sana convivencia entre las personas, pero en primer lugar con nuestra propia vida.  Necesitamos tener más atención en nuestra propia espiritualidad, dedicarnos tiempo de auto cuido y reconocimiento de nuestras cualidades para poder ser más firmes a los desafíos del cambio que ahora nos provoca miedo a morir por un contagio de este virus.

En mi lugar de trabajo seguimos las normas de bioseguridad para cuidar nuestra salud y la de nuestra familia y de los clientes con los que trabajamos las intervenciones psicológicas e intervenciones comunitarias. A diario visito diferentes aldeas en donde me encuentro con personas que parecen no creer en la existencia y gravedad de la pandemia que nos está matando actualmente, por esa razón desde nuestro conocimiento brindamos información científica y medidas de seguridad para beneficio de las personas más vulnerable y la que es beneficiaria de nuestros servicios. Y entre las nuevas herramientas que utilizamos para comunicar y continuar mi trabajo están los programas de radio, reuniones por teléfono celular o computadora a través de la internet que nos permite conectar con los beneficiarios.

Eliany Barralaga, se desempeña como coordinadora de la Red de Jóvenes de Jutiapa.
Comunidad rural de Cantor, Jutiapa, Atlántida, Honduras.

Nuevos desafíos.

Me gradué el año pasado de Bachillerato en Desarrollo Sostenible y mi sueño es continuar en la universidad este año, pero la crisis me ha afectado para seguir con mis sus estudios universitarios ya que luego de su viaje a un encuentro que tuve en Chile me vine a casa para hacer cuarentena y ya no tenía tiempo para poder matricularme en la universidad y las nuevas matrículas fueron canceladas, también se vinieron abajo los planes de aplicar a una beca porque algunas cerraron su convocatoria, sin embargo sigo con todas mis expectativas para aplicar a una beca o continuar mis estudios en una universidad del país.

Sin embargo, los jóvenes de mi organización, seguimos buscando cómo enfrentar los nuevos  desafíos, hemos continuado con los voluntarios/as a desarrollar algunas acciones de formación en línea y gracias al apoyo de colegas en el exterior, hemos podido ayudar a varias familias con alimentos. Es fundamental que en estos tiempos los jóvenes nos formemos y nos unamos a nuevos proyectos de impacto social y desde mi propia experiencia puedo decir con seguridad que solo organizados y organizadas podemos impulsando la colectividad y permitirnos generar oportunidades desafiando las barreras que nos hemos encontrado en la actual crisis que nos ha frustrado algunos sueños. Y recordarle a los y las jóvenes que no hay que olvidarse de creer en las capacidades y el potencial que tenemos para hacer frente a las crisis y el cambio disruptivo.

Glenda Diaz, coordinadora de PazArtistas
Comunidad rural El Edén, El Progreso, Yoro, Honduras.

Los más olvidados a salvo por en ahora.

Los jóvenes rurales hemos sido olvidados por todas las oportunidades de desarrollo que hay en el país, desde la falta de educación, salud y alimentos, hasta la información y el acceso a internet. Aquí en la aldea, si no fuera por la radio que escuchamos, no nos enteramos de lo que está pasando en mundo, hay personas que se dieron cuenta del virus hasta que bajaron un mes después de la ciudad y no podía entrar libremente. Lo único que nos mantiene el ánimo es que viviendo en estas comunidades, de manera aislada estaremos a salvo de contagiarnos por el COVID 19, pero nos preocupa que surja un contagio y no tenemos a donde acudir para ser atendidos.

A los jóvenes al igual que nuestras familias la cuarentena nos ha afectado, las clases para mi se cancelaron porque los maestros de la ciudad ya no pueden venir a darnos las clases y como no tenemos internet incluso ni señal en los celulares, es muy difícil poder llevar clases online o poder acompañar las tareas. Nuestras familias siguen afectadas porque una de las salidas es vender los productos que producimos en la ciudad y ahora no se puede circular libremente y se limita poder venderlos.

Con mi pequeño proyecto estamos tratando de trabajar con los niños y niñas que ahora no van a la escuela, pero nos queda el reto de poder tener acceso a la información como noticias, libros, metodologías dinámicas o computadoras, acceso a internet donde podamos llevarles nuevas formas de educación virtual y no vivir separados de la realidad y sin oportunidades de crecimiento.

Rene D. Bonilla
Rene Diaz (Estudiante de Economía y director de Ayudando a Honduras)
Vive temporalmente en Varginha, MG. Brasil.

El papel de la juventud.

Si el virus nos ha impresionado, a mí me ha impresionado mucho más la creatividad de la juventud para dar soluciones y salvaguardar la vida ante esta pandemia. He visto muchos proyectos desde aplicaciones, charlas, productos innovadores y una amplia rama de iniciativas tecnologías que realmente generan impacto positivo. Pero no puedo dejar de mencionar que no todas las juventudes han podido reaccionar de manera positiva. Hay un gran número de jóvenes que están sufriendo fuertemente al impacto que provoca el encierro; pues los jóvenes al igual que los niños y niñas, somos inquietos y estar encerrado es como el pájaro que no puede volar con las alas cortas. Muchos jóvenes han dejado de asistir a sus clases y aunque seamos amantes de la tecnología, llevar clases desde casa y en una computadora es difícil y se pierde la atención porque hay muchos distractores y sumando a esto hay profesores que les hace falta creatividad para impartir sus clases, pero imaginense los que viven las zonas rurales, ellos no tienen ninguna oportunidad para poder llevar esas clases de manera remota.

Sobre las salidas a esta crisis es difícil decir qué hacer o que no hacer, porque yo también he perdido el control de mis propias emociones. Los primeros meses estuve siendo eficiente y muy activo en mis estudios y el trabajo social que estoy realizando para Honduras, pero a los 60 días de encierro me derrumbe, quizás por estar viviendo lejos de la familia, sentirme solo y harto de las injusticias que se vivencian en Honduras y Brasil, hay días que con ver las redes sociales por unos cinco minutos ya tengo para el dolor de cabeza.

Quiero recomendar para la juventud y aclaró que pueden considerar si les sirve de algo. Sabemos que los desafíos serán mayores y la educación juega un papel importante; mi recomendación es que busquen cómo aprovechar su fortalecimiento personal, desde aprender computación, un nuevo idioma, desarrollar algún talento relacionado a lo que les gusta es fundamental. No olviden también que hay que ser creativos y en las peores crisis es cuando surgen mejores ideas y experimentarse o desafiarse no está nada mal.

Redacción Equipo Ayudando a Honduras.

Referencias:

  1. Mapa mundial de casos de Coronavirus COVI-19 por países. https://www.unah.edu.hn/coronavirus/mapa-mundial-covid-19 consultado el 27 de jun. 2020.
  2. Reporte del diario Deutsche Welle (DW) https://www.dw.com/es/covid-19-qui%C3%A9nes-son-los-m%C3%A1s-afectados-y-por-qu%C3%A9/a-52728619 Consultado el 27 de jun. 2020.

Salir del closet o de la ignorancia

Rene Díaz/ Honduras
Estudiante de Economía Política/Becario OEA-UNIFAL MG/Brasil
Activista de los Derechos Sexuales y Reproductivos

Hablar de la sexualidad se ha vuelto en algo prohibido, vergonzoso, con muchos mitos y tabúes que nos alejan de la realidad y no son temas que se manifiestan abiertamente para ser abordados. La sexualidad está relacionada en torno a la comunicación, los conocimientos, las creencias, los recursos, las dificultades y su cultura [1]. Es muy común que los padres se les dificulta establecer comunicaciones claras sobre la sexualidad con sus hijos e hijas, lo más común es que la madre sea quien lo discute pero en base al miedo, a la amenaza y de forma negativa, en aquellas frases típicas como; “no debes enamorarte”, “las niñas deben estar separadas de los chicos”,  “las mujeres no pueden tener la misma libertad que los chicos”, o para el chico “tienes que casarte con una mujer”, entre otras donde les etiquetan a sus hijos e hijas lo que consideran como factor protector para ellos, sin olvidar la libertad de derechos y decisiones en torno a su propia naturaleza de la sexualidad; como derechos sexuales y reproductivos, acompañados del placer, de las decisiones de elegir y vivirla libremente.

En este artículo quiero hacer referencia en que no existe una única forma de ejercer la sexualidad y en efecto, existen otras formas de expresarlo, lo cual lo llamamos la identidad de género [2], la cual a la vez puede ser independiente del sexo biológico con que nació y de su orientación sexual. Hablamos entonces que somos seres humanos diversos en torno a nuestra sexualidad y género; gays, lesbianas, bisexuales, transexuales… entonces, ¿Porque tenemos que comentar lo que somos sobre nuestra sexualidad?, “salir del closet”, ¿Acaso estamos atrapados en algo que no nos deja ser libres y ser nosotros mismo? Tristemente las realidades que vivimos a diario en la sociedad son la falta de libertad y el respeto a nuestros derechos humanos, es lo que nos obliga a buscar aceptación de nosotros mismos con la sociedad, al enfrentarnos con un entorno machista, sexista y llena de prejuicios contra las mismas personas.

Resulta muy difícil para que las personas puedan expresar libremente su sexualidad, se habla mucho de un proceso de destape, el cual lleva miedo, sufrimiento y en muchos casos consecuencias graves como el suicidio, porque nos sentimos solos, excluidos, por la falta de educación sexual integral que elimine esos efectos vulnerables de prejuicios, estereotipos y falta de formación sobre la sexualidad.

Si a diaria convivimos con personas diferentes y la misma vez iguales en torno a nuestros derechos y necesidades, deben darse cuenta que la sexualidad no tiene que causar ningún efecto negativo sobre nuestra convivencia por el paso en este mundo, más bien debería de celebrarse las diversidades y la igualdad que existe entre la raza humana. Promover una sociedad con más cohesión social, aumentando la concienciación sobre la importancia de eliminar los estereotipos, los prejuicios y la violencia debería de ser la tarea de todas las personas, construyendo esas buenas relaciones entre todos y todas, especialmente desde los hogares con los niños, niñas, los jóvenes, impulsando y difundiendo valores de paz, amor y no la discriminación.

Referencias:

[1] Sevilla, Orcasita, “Hablando de sexualidad”: una mirada de los padres y las madres a los procesos de formación con sus hijos/ as adolescentes en estratos populares de Cali , 191-205, disponible en www.scielo.org.co/pdf/aven/v32n2/v32n2a03.pdf

[2] Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Departamento de estudios, extensión y publicaciones / 14 de septiembre 2017. Disponible en www.camara.cl/verDoc.aspx?prmTIPO=DOCUMENTOCOMUNICACIONCUENTA&prmID=56104