¿Miedo a la exposición oral? Un artículo de cómo enfrentarlo

Posiblemente todos saben o han experimentado una experiencia sobre el miedo. Al miedo se le determina como una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, que incluye al ser humano ante situaciones adversas.

Generalmente los seres humanos, al cumplir la mayoría de edad les toca enfrentarse a diversos miedos; miedos que pueden ser sociales como un asalto, un secuestro o miedos internos como miedo a exponer frente a un grupo.

¿Has pasado por esa experiencia? Si tu respuesta es sí, quédate a leer el artículo completo, que seguro vas a identificarte.

Posiblemente todos saben o han experimentado una experiencia sobre el miedo. Al miedo se le determina como una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, que incluye al ser humano ante situaciones adversas.

Desde el punto de vista psicológico del miedo se determina como “un estado efectivo y emocional, necesario para la correcta adaptación del organismo al miedo, el cual puede generar angustia y ansiedad”, según Barbosa y Gómez (2021).

El miedo puede ocasionar una reacción psíquica que afecta nuestro organismo provocando reacciones inesperadas en nuestro cuerpo, que hacen el cambio repentino del ánimo de la persona, puede provocar dolores, vomito entre otros malestares y esta a su vez desencadena la liberación y ejecución del miedo.

¡Interesante verdad!

Pues bien, en esta lectura no nos enfocaremos solo en el miedo y sus desventajas, sino en la importancia de reconocerlo, enfrentarlo y trabajarlo; en este caso sobre las vivencias del miedo que sufren las personas ante la exposición oral. Y que mejor, si tu fuerte es ser un activista social y debes hablar en público, exponer o debatir con otros sectores y otras personas. Si tu caso es que eres un estudiante o docente, igual esta información es importante para ti.

La acción de exponer o facilitar en público, es en sí: el acto de hablar o educar sobre un tema a un determinado grupo de personas. Donde la persona expositora imparte en un límite de tiempo un tema de forma clara y detallada, que además utiliza una metodología libre, conforme al grupo y tema a exponer.

Sobre la importancia de educar; en la acción de exponer el expositor se vuelve un educador, un aprendiz, donde trabaja el miedo social, aprende a controlar sus reacciones corporales, como el nerviosismo, sudoración, ansiedad, perturbación, aceleración cardiaca entre otras.  Aparte que en el transcurso puede analizar las partes donde reforzar como: la autoestima, el dinamismo, el carisma, la responsabilidad, e incluso mejorar el auto conocimiento sobre el tema del que esta hablando para generar un espacio más ameno sobre el proceso educativo que él está dirigiendo.

¿Pero, qué pasa si somos los receptores? Bueno, en tal caso el grupo receptor tiene sus beneficios como: se interesa por el tema, se les lleva información que por otros medios es difícil obtener, y se espera que interactúen con el expositor y los demás individuos.  Aparte que se trabajan las mismas características que el expositor, el grupo oyente mejora la creatividad, trabaja la interacción social a través del carisma y el trabajo en equipo, se vuelven más dinámico, más responsable, más crítico, autónomo y por qué no; más empático.

Espero que, si has llegado hasta el final de este artículo, puedas reflexionar sobre este importante análisis sobre el miedo y como vencerlo para que cuando hables en público, puedas simpatizar y hacer un espacio más dinámico. 

Todos tienen mucho potencial y pueden mostrar su liderazgo en las comunidades a las que pertenezcan, grupos o sector. Lo pueden lograr si vencen el miedo, para trabajando desde la exposición oral, al inicio puede tornarse difícil, pero si logras controlar las emociones, se puede desaprende, reaprende y evoluciona en medio del proceso para mostrar un cambio.

Este artículo es escrito por Gisela Soriano, joven lideresa y activista social que ha pasado por todo ese proceso de “aprender haciendo” y ahora, coordina proyecto, hace ponencias en público y redacta artículos para este blog. Si esta lectura te pareció interesante te invito a seguir la organización AYUDANDO A HONDURAS en todas las redes sociales; donde compartimos información que te ayudará a superarte.  Recientemente hemos diseñado una cartilla gracias al proyecto PAZ-ARTISTAS, donde hablamos del miedo y cómo enfrentarlo. Si deseas obtenerla, contáctanos.

Escrito por Lesbia Gisela Soriano/Activista social Coordinadora del proyecto PAZartistas

¿Cómo construir el liderazgo?

Muchas veces me han cuestionado sobre el liderazgo, sobre cómo construirlo o mejor dicho cómo ser líder, para ello me he interesado en lecturas y ahora escribiré sobre esas reflexiones para ustedes.

          Recientemente leí el libro de The One Thing de Gary Keller y Jay, donde analiza de forma creativa la construcción del liderazgo empresarial, el estilo de vida y las diversas formas de la productividad. En ese despertar y deseo de conseguir desarrollar mejor mis habilidades de liderazgo y analizando la influencia o el papel que juegan los rasgos, actitudes y comportamientos de las personas para poseer liderazgo, expondré los siguientes puntos claves.  

          Considero que lo más esencial en cada ser humano son sus rasgos de personalidad, que no solo depende de factores genéticos; si no también de la construcción social en la que nos desarrollamos como personas. La construcción de nuestra personalidad es la escuela de vida en la que crecemos, aprendemos y desaprendemos, empezando con la familia, la escuela, la universidad y las experiencias diarias.  Cada ser humano tiene ciertas dimensiones de esos rasgos, actitudes y comportamientos relacionados directamente con sus propias emociones, el autocontrol, la apertura de experimentar, desafiarse a uno mismo y por supuesto la educación formal.

          Me encanta hacer mención del coeficiente emocional, he aprendido que esta es una medida del tan conocido término “Inteligencia Emocional”, usado para hacer referencia a aquellas capacidades para reconocer sentimientos propios y ajenos de las personas, y la habilidad para saber manejar esos sentimientos propios o para tratar con otros individuos. Lo anterior es fundamental para todo ejercicio de liderazgo, cuando se trabaja en equipos principalmente. Algunos de esos coeficientes emocionales son: la autoconciencia, el manejo de emociones, motivarse uno mismo, la empatía y las habilidades sociales de cada ser humano.

          Por último, quiero mencionar los valores de características para el liderazgo está el compromiso, la disciplina, la ética, la responsabilidad, el respeto, la empatía entre otros, fundamentales para cualquier proyecto de vida. Cuando se quiere tener éxito, debemos de centrar nuestro compromiso en lo que hacemos, no podemos ir por el mundo comprometiéndonos con todo y haciendo las cosas mal hechas. Aquí entra el ejercicio de la disciplina en el cumplimiento de valores, la cual es fundamental, porque existen muchas personas que quizás carezcan de cierta inteligencia, pero cuando somos disciplinados, dedicamos tiempo, intentamos una y otra vez, podemos aprender; ya que el comportamiento o actuación de forma constante te va a llevar a encontrar los resultados deseados.

          Para finalizar, no puedo olvidar mencionar lo importante que es vencer el miedo y saber manejar esa emoción para no paralizarnos en el intento de conseguir algo que queremos en la vida. Para liderar, se debe de tener actitud, arriesgarse, aventurarse y vencer el miedo, nos puede hacer libres y nos llevará a la felicidad y confianza en nosotros mismos. 

Por Rene Díaz

Master em Economía por la Universidad de Alfenas/Brasil
Director Ejecutivo de Ayudando a Honduras

Acceso inclusivo y equitativo a la salud y educación pública en Honduras

Honduras es un país que se ubica entre los más desiguales del mundo, en la evaluación del Índice de Desarrollo Humano para el año 2019 ocupaba la posición 132 de 189 países que fueron evaluados, con un índice de 0.63[1] para ese año. Tomando en cuenta que para el año 2020 este índice ha empeorado y según el panorama actual seguirá peor.  

       En Honduras es evidente la creciente desigualdad y exclusión de las personas más vulnerables, entre las que puede identificarse la falta de respuestas a los problemas sociales por parte del gobierno. La falta de respuesta ha quedado aún más expuesta con la llegada del COVID-19. La respuesta y gestión se puede observar con las medidas de emergencia adoptadas durante la pandemia; especialmente, en ejecución a los presupuestos financieros para compras de hospitales, vacunas, medicamentos, suplementos entre otros. Si ven es cierto en el país el sistema de salud y educación, así como la gestión política ya eran carentes, así que no hay mucho que extrañar ante esta crisis.

       Es importante reconocer que, en Honduras, aunque posee un sistema público de salud y educación, no ha tenido servicios de calidad. Es necesario garantizar un acceso inclusivo y equitativo a esos servicios públicos de calidad y de manera eficiente durante esta crisis actual y después de la COVID-19.

       Recordando que el norte del país aún vive las secuelas de los huracanes ETA y IOTA que dejaron grandes pérdidas económicas a finales del año 2020. Por consiguiente, se necesitan mayores esfuerzos del gobierno para abordar el acceso inclusivo a los servicios básicos para aquellos grupos de personas más vulnerables.

       Cuando los sistemas de atención a la salud y la educación ya son carentes, es inevitable que se multiplique la vulnerabilidad y las brechas de desigualdad en una nación. Los más afectados seguirán siendo las personas que forman parte de las comunidades rurales, las personas más pobres, los pueblos indígenas, la niñez, las mujeres, las personas con discapacidad y las pertenecientes a la diversidad sexual. Esos grupos siguen siendo excluidos y sin garantías para sobrevivir en medio de una emergencia como la que enfrentamos actualmente.

Creo también que es importante reconocer los esfuerzos que han existidos y existen por parte de muchos docentes, enfermeras y médicos que están al frente del sistema de salud y educación; sin embargo, estos servicios ya estaban extremadamente carentes como lo mencione anteriormente, así que los esfuerzos de cambio y respuesta ante la crisis siguen siendo invisibles porque no se cuenta con los recursos suficientes y la dirección correcta de sus dirigentes.

       Como síntesis de esta reflexión, creo que hace falta mayor dinamismo en las agendas políticas, actuar de forma transparente, tener compromiso y respeto a la dignidad humana. Por su parte, debe de haber mayor inclusión para tomar en cuenta a los más vulnerables y excluidos. Se debe de trabajar más en terreno, siempre lo menciono, no puede gastarse el presupuesto público en acciones dirigidas a un solo sector, se tiene que priorizar en base a necesidades consideradas con estudios y hechos reales de la realidad existente.

       Por último mencionar que debe existir mayor trabajo conjunto del gobierno, cooperación internacional y sociedad civil. Esas prácticas deben de valorarse como una  positivas y darle mayor enfoque, permitir que acontezcan para generar participación y colaboración efectiva que dé como resultado mayores impactos positivos. Permitiendo así la inclusión, la gestión eficaz y el máximo desempeño ante la crisis actual y las diversas formas de recuperación sostenible post- pandemia.

Redactado por:

Arnaldo Rene Diaz
Master em Economía por la Universidad de Alfenas/Brasil
Director Ejecutivo de Ayudando a Honduras

[1] Según United Nations Develpment Program, ver más en ttp://hdr.undp.org/en/content/latest-human-development-index-ranking

Un posible fraude en las elecciones primarias, ¿aún hay esperanza para Honduras?

Históricamente las elecciones en Honduras han sido mencionadas por los actos de corrupción en su proceso de desarrollo y escrutinio, sin respetar los votos de los ciudadanos. ¿ Serán las elecciones internas de 2021 la excepción?

El pasado 14 de marzo en medio del caos de la pandemia por COVID-19 y las secuelas que dejaron los huracanes ETA y IOTA, se celebraron en Honduras, las elecciones primarias para elección popular de alcaldes, diputados y presidentes. Lo que me llama la atención es toda la movilización que se generó sin miedo al contagio del latente COVID-19 y, miles de personas salieron a votar.

Créditos fotográficos: Contracorriente

Últimamente con el alcance de las redes sociales que se han revuelo denunciando el fraude en las actuales elecciones internas, pareciera que toda esperanza de un proceso electoral limpio y transparente se ha extinguido; que todo principio ético ha desaparecido de la conciencia ciudadana, lo que ha provocado profunda decepción y frustración, especialmente en la juventud hondureña que paradójicamente en esta ocasión salió a votar masivamente.

 Sin embargo, tengo la certeza que no todo está perdido; la ciudadanía no es quien ha fallado, es la clase política hondureña la que ha utilizado a cierto sector de la población para el alcance de sus intereses particulares, de ahí la enorme cantidad de activistas políticos que anhelan una oportunidad en un puesto estatal.

El pueblo hondureño ha sido víctimas de la manipulación, la falta de educación política, el tradicionalismo y las malas costumbres del modelo de elecciones que resultan en un fraude descarado y en ocasiones hasta poco inteligente con el sobre registro de votos muy por encima de la carga electoral.

Créditos fotográficos: Elecciones HN 2021

Esta frustrante realidad que estamos viviendo al ver a las personas que votan por candidatos corruptos, narcotraficantes y malvados; nos muestra la urgente necesidad de formación política, ideológica y ética de la que carecen los hondureños, especialmente a la juventud, quienes deberían de poder ejercer su derecho al voto de manera informada, crítica y en consciente valoración del candidato o candidata a elegir y no por color político o por un favor que al fin sale más caro para el país.

Es tiempo de elegir a nuevos líderes y lideresas jóvenes que tengan la suficientes valentía para hacerle frente a un sistema político fallido y viciado; que luchen en todo momento por garantizar los derechos humanos de las y los hondureños y dar atención a las necesidades prioritarias de la población.

Nos incumbe la responsabilidad de facilitar a la sociedad, lo que significa la lucha de los pueblos, con ética y siempre en la búsqueda del bien común, para transformar las viejas estructuras del sistema político que la sociedad generacionalmente ha practicado en el país, ya es tiempo de intentar una nueva Honduras.

Yo estoy segura de que podemos mirar el futuro con optimismo, que podemos generar cambio con nuestra participación activa, con el voto, con nuestro trabajo de base y la transformación política personal para seguir transformando a nuestras comunidades, especialmente a las juventudes rurales que carecen de información y conocimientos de la realidad que vive el país en términos democráticos, yo sí creo que aún hay esperanza.

«Por Wendy Nóchez_ Activista social, indígena feminista y estudiantes de derecho. Políticamente correcta, ideológicamente insurrecta.».

Edición: Equipo de Ayudando a Honduras

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Participación ciudadana una forma de hacer democracia

Se aproximan las elecciones primarias para este 14 de marzo del 2021 en Honduras, en medio de un ambiente hostil donde se ha evidenciado la debilidad existente en todas las instituciones públicas, las instituciones electorales y los mismos partidos políticos que reflejan poca transparencia. ¿Pero qué hay de la participación ciudadana para conseguir esa democracia participativa deseada?

Comencemos describiendo los conceptos claves para entender porque la participación ciudadana es tan importante para obtener la democracia. Primero hay que decir que la participación ciudadana se refiere a la participación como la acción y efecto de participar, tomar parte en algo como derecho o principio de los ciudadanos de una nación. En términos políticos se refiere a participar en procesos decisorios, en la toma de decisión política, civiles e incluso comunitarias. Segundo, existen varios tipos de democracia dependiendo de ciertas características económicas, sociales o políticas; por lo tanto, en este artículo nos referimos al concepto de democracia en un sistema político en el que se tiene el derecho al voto para elegir a los representantes en elecciones periódicas, donde se puede designar una forma de gobierno o un representante que ejerza el poder político sobre una nación.  Por último, es necesario comprender el ciudadano (individuo, persona) como un sujeto a participar activamente en la vida social, política y económica de su comunidad, colectivo, sociedad y por su puesto en un partido político.

De esta forma la participación ciudadana se convierte en una herramienta que permite al ciudadano participar y decidir lo que puede realizarse de manera democrática, libre o colectivamente con el fin de tomar decisiones sobre asuntos de intereses público que permitan influir de manera directa o indirectamente en las decisiones políticas del país. Es importante comprender que esa participación muchas veces en países como Honduras se  puede ver limitada a tomar una decisión propia  o mejor dicho es influenciada por la competencia entre las élites políticas, por las propagandas y publicidad que muchas veces puede ser engañosa, presentando a los ciudadano diferentes programas, ofertas u opciones para influenciar la decisión propia que al final no son más que propagandas pero es ahí donde los ciudadanos conscientes deben de abrir los ojos y la mente para elegir sobre lo que traerá mayor beneficio personal o colectivo.

Para estas elecciones primarias en nuestro país, como ciudadanos responsables al momento de elegir debemos recordar que tenemos derecho al voto y no hacerlo significa que no estamos siendo ciudadanos irresponsables con inactiva participación y, que también estamos condenando a toda una nación que puede ser liderada por políticos ineficientes, corruptos, con intereses propios y con poco saber y pasión sobre el desarrollo de la nación.

Este es el momento donde los ciudadanos deben de tener activa la participación para elegir a su candidato no por favoritismo, por obligación o influencia, si no por cuestiones concretas, con base fundamentada en la democracia, en los valores cómo; liderazgo, responsabilidad, capacidad, transparencia etc.

Nos vemos el siguiente domingo con un nuevo artículo, suscríbete.

Referencias:

Carlos A., ¿Participación Ciudadana en la Democracia?, Universidad Sergio Arboleda, Colombia 2007.

Sánchez Ramos, Miguel Ángel La participación ciudadana en la esfera de lo público Espacios Públicos, vol. 12, Universidad Autónoma del Estado de México Toluca, México.

Escrito por Rene Díaz